Tradición con futuro

100 años de experiencia: así, la unidad de negocios IPG pretende abrir nuevas oportunidades de mercado.

Señor Ertl, LANXESS lleva 100 años produciendo pigmentos de óxido de hierro en Krefeld-Uerdingen mediante el proceso LAUX. ¿Por qué tiene tanto éxito?
El inventor del procedimiento, Julius Laux, planteó hace ya un siglo una pregunta sorprendentemente moderna: ¿y si los residuos no fueran solo residuos? El punto de partida fue la producción de anilina a partir de nitrobenceno y chatarra de hierro, un proceso que generaba grandes cantidades de óxido de hierro como subproducto. Laux se dio cuenta de que, en determinadas condiciones, ese óxido de hierro presentaba un color especialmente intenso y puro que resultaba adecuado como pigmento de alta calidad. Hoy en día, este proceso se sigue considerando uno de los más sostenibles para la fabricación de pigmentos de óxido de hierro. La combinación del aprovechamiento circular de los residuos metálicos y las fases del proceso energéticamente eficientes convierten al proceso LAUX en un factor decisivo para el éxito.

Pero no solo fabrican pigmentos en Alemania, ¿verdad? ¿Qué importancia tiene la red de producción global para IPG?
Es crucial. Contamos con sedes en los cinco continentes. Aquí en Europa seguimos procesando pigmentos en España e Inglaterra, además de EE. UU., Brasil, China y Australia. Esta diversificación geográfica constituye una ventaja fundamental, ya que nos permite mejorar nuestra capacidad de suministro y nuestra resiliencia frente a conflictos comerciales, sanciones, restricciones a la exportación, inestabilidad política o crisis regionales. Al mismo tiempo, es importante que Alemania siga siendo un lugar competitivo, sobre todo en lo que respecta a los costes energéticos, que juegan un papel fundamental en nuestra producción por la gran cantidad de energía que consume. Por ello, seguimos impulsando la optimización energética mediante inversiones específicas en nuestras instalaciones y procesos.

Con un siglo de tradición, ¿qué innovaciones se están impulsando ahora mismo?
Es importante contar con un amplio abanico de aplicaciones para aprovechar al máximo la capacidad de nuestras instalaciones. Por eso nos abrimos continuamente a nuevos mercados, incluso más allá de las aplicaciones clásicas relacionadas con el color. Un ejemplo actual es la tecnología de las baterías: para fabricar baterías de fosfato de hierro y litio se pueden utilizar, además de los óxidos de hierro, también los fosfatos de hierro. En cuanto al fosfato de hierro, tras su fabricación exitosa en la planta piloto, IPG está desarrollando el proceso a gran escala para transferirlo a la planta de producción. Este mercado está creciendo mucho a nivel mundial, por lo que estamos impulsando la investigación en este ámbito. En la actualidad, los materiales para cátodos de LFP y las correspondientes baterías se producen principalmente en China. En Europa aún no hay capacidad suficiente, pero eso es algo que queremos cambiar.