Nuestro Oxone®, también a bordo en la misión lunar
En 1972, el Apolo 17 fue la última nave espacial tripulada que viajó a la Luna. En abril de este año, por fin, volvió una misión tripulada a la Luna, la Artemis II. Cuatro astronautas, tres hombres y una mujer, dieron la vuelta a la Luna, recopilaron datos y prepararon así la próxima misión, cuyo objetivo es llevar de nuevo al ser humano a la faz de la Luna. Tras diez días, la tripulación regresó sana y salva a la Tierra.
¿Pero qué hicieron allí durante ese tiempo? Pues bien, ni siquiera los astronautas altamente especializados, seleccionados entre miles de candidatos, pueden escapar por completo a sus necesidades fisiológicas: sí, en algún momento, también ellos tienen que ir al baño.
Y aquí precisamente entra en juego LANXESS porque, en cierto modo, un trocito de la empresa también voló hasta la Luna. Para el pretratamiento de la orina a bordo de la cápsula Orion se utiliza el producto químico Oxone® de LANXESS. No suena tan espectacular como el lanzamiento de un cohete, pero incluso la misión lunar más moderna fracasaría sin un sistema de saneamiento que funcione correctamente.