... un nuevo modelo de ventas
Cómo el dinero consolida las relaciones

La vida no siempre es justa, y menos aún los negocios: hace años, un extrabajador vendió los planos de una planta de Velcorin® a un fabricante chino. Este construyó la planta e intentó arrebatarle los clientes a la BU MPP con un precio más barato. Por supuesto, LANXESS presentó una demanda y finalmente ganó el juicio, pero para entonces ya había surgido otro imitador. «Estos competidores desleales querían ocupar nuestro mercado protegido por patentes comercializando su copia de Velcorin® en el ecosistema que nosotros mismos habíamos creado y operado: bombas dosificadoras, infraestructura de servicio técnico, normativa, etc. Así, el competidor podría haber ofrecido su producto a un precio mucho más barato, ya que no tendría que incurrir en los costes del ecosistema, mientras que nosotros tendríamos que encargarnos de mantener el sistema. Tenemos que protegernos mejor contra estas cosas», afirma Matthias Hüttl, director del área de mercado Beverage & Food, BU MPP. A esto se suma que la patente de Velcorin® expira en 2027. A partir de entonces, cualquier empresa del mercado podrá ofrecerlo como quiera.

Servicio técnico forzado
Hasta entonces, la BU vendía a sus clientes un sistema de dosificación y les ayudaba a formar al personal para que funcionara a la perfección la adición de Velcorin® a zumos de fruta, vinos o bebidas isotónicas deportivas. Lo mismo ocurría con el conservante natural Nagardo®. «Precisamente Velcorin® es un aditivo que al principio requiere una explicación. También por eso alquilamos nuestros sistemas de dosificación, para que los clientes puedan adquirir experiencia con ellos». El servicio técnico asociado a Velcorin® y Nagardo® llevó finalmente al equipo a la idea del modelo de venta «Pay per Liter» o «pago por litro». En otros sectores industriales existen modelos similares desde hace mucho tiempo. Pensemos, por ejemplo, en las impresoras o las fotocopiadoras.

Con el nuevo modelo, el cliente saca el máximo partido de la dosificación. Se le proporciona la instalación y, a través del sistema de dosificación conectado a Internet, MPP también recibe los datos de consumo del cliente. El cliente determina de antemano la cantidad de bebida que desea tratar con el desinfectante en frío. Entonces, los compañeros de MPP calculan las necesidades y le indican al cliente un pago mensual, de forma similar a lo que hace una compañía eléctrica. Si el cliente no produce nada, no tiene que pagar nada. Además, así se ahorra los elevados costes de inversión que supone la adquisición de un equipo propio. «Nuestro cliente piloto en EE. UU. quedó tan entusiasmado con el principio que incluso añadió Velcorin® a otra bebida», relata Hüttl. Las empresas que no deseen el paquete completo de servicio técnico de MPP también pueden alquilar la instalación. «La ventaja para nosotros es que, si el cliente desea cambiar de proveedor, recuperamos nuestra instalación y suspendemos el servicio técnico. Puesto que controlamos todo el proceso, nos daríamos cuenta inmediatamente si el cliente compra el producto de un competidor». En ese caso, desmontaríamos la instalación. El equipo espera fidelizar así a todos los clientes estratégicamente importantes, incluso después de que expire la patente.

«El mayor problema durante la introducción fue más bien de carácter burocrático. Por ejemplo, nuestro departamento de contabilidad preguntaba qué parte del precio total correspondía al servicio técnico y qué parte al producto. Esto es importante para las autoridades fiscales de muchos países. Además, nuestro sistema SAP se vio un poco desbordado».

Inspirar a los demás
El equipo se presentó al Innovation Award y es uno de los tres finalistas. «Estamos muy contentos y, al mismo tiempo, queremos demostrar que un nuevo modelo de venta ofrece nuevas oportunidades para fidelizar a los clientes. Quizás así animemos a que también lo prueben otros compañeros que se encuentran en situaciones similares», afirma Hüttl.