... una novedad híbrida
Bien lubricado, todo va sobre ruedas

Los coches eléctricos están en auge, especialmente en China. Sin embargo, con ellos también surgen nuevos problemas. Por ejemplo, sus baterías no son precisamente ligeras. Un conductor de un vehículo de gama alta como el EQS 580 4Matic de Mercedes, con todo el equipamiento, lleva 3,5 toneladas por la carretera, y un peso así supone una gran carga para las juntas. En este sentido, son fundamentales las juntas denominadas «homocinéticas», que fijan el eje de transmisión y transmiten el par a las ruedas. Y, como es sabido, en los coches eléctricos ese par es mucho mayor que en los de combustión. Las juntas deben estar bien lubricadas, ya que, de lo contrario, se desgastan rápido y producen ruidos molestos.

Todas las ventajas, reunidas
Aquí precisamente entró en acción el equipo de BU LAB. LAB es uno de los líderes del mercado de los lubricantes a base de grasas de sulfato de calcio (CSC). Sin embargo, para los coches eléctricos se utilizan grasas de poliurea (PU). «Pero tampoco son perfectas», afirma Kevin Liu, técnico de aplicaciones de BU LAB en el AADC de Shanghái. El equipo liderado por Wayne Mockwood, director del departamento de lubricantes de la BU LAB en West Hill (Canadá), tenía claro desde hacía tiempo que unos mejores lubricantes para las juntas sincronizadas serían la puerta de entrada al gran mercado de la movilidad eléctrica, especialmente en el creciente mercado chino. «Queríamos desarrollar la base para lubricantes híbridos que combinaran todas las ventajas de nuestras grasas de sulfonato de calcio con las de las grasas de poliurea», explica Kevin Liu. Y el equipo internacional lo ha conseguido: recientemente, se ha registrado la patente de su nuevo híbrido CSC-PU. Grandes fabricantes de coches eléctricos, como el grupo chino BYD, ya lo están probando en la práctica. «A finales de año deberían estar concluidas todas las pruebas», afirma Liu. Él y sus compañeros son optimistas y creen que su híbrido se impondrá. Wayne Mackwood coincide: «Ofrecemos una protección excepcional contra el desgaste, un nivel de ruido bajo, poca fricción y una larga vida útil para las juntas homocinéticas. Nuestros lubricantes CSC-PU soportan las mayores cargas de peso y par de los vehículos eléctricos, justo allí donde fallan las grasas convencionales. Así, queremos posicionarnos a largo plazo como uno de los principales fabricantes de lubricantes para juntas en el segmento de los vehículos eléctricos».

Pero eso no es todo. Su Mi Beack, directora de gestión de productos para aditivos de transporte, detecta otras posibilidades de aplicación: «Esta tecnología de lubricantes sirve como plataforma sobre la que podemos adaptar fórmulas para aplicaciones específicas. Nuestros equipos de tecnología y ventas en China ya están empezando a introducir en la fabricación de acero esos productos con diseño especial. También vemos potencial en la lubricación de motores eléctricos industriales». Ella misma aprovechó el viaje a Alemania para asistir a la entrega de premios y reunirse con clientes potenciales en Colonia y Duisburgo. Mackwood está convencido de que la colaboración exitosa entre sus colegas de Canadá, EE. UU. y China es muy prometedora: «Incluso podemos pensar en ampliar esta nueva plataforma con materiales de origen biológico u otros materiales sostenibles».

No obstante, su colega Sarah Korwek, Global Product Manager, lo tiene muy claro: «Sin este nuevo desarrollo de LAB, no habríamos podido acceder a todos estos sectores claves y habríamos perdido una gran área de crecimiento en un segmento con mucho futuro».