... una solución para las PFAS


Unidos para siempre


Mejor, imposible: el grupo químico Chemours estaba haciendo más pedidos que nunca. La empresa quería cargar los intercambiadores de iones selectivos y hacerlos aún más eficientes con las PFAS, un producto químico eterno, y eliminar así una mayor cantidad de aguas residuales. A los compañeros de ventas Bart Goossens y Dirk Steinhilber, Application Technology Manager, les encantaba la idea, pero también pensaban: «¿va a funcionar? ¿Aumentar la superficie de los intercambiadores de iones para que absorban más PFAS? Eso está por ver». Pero, naturalmente, aceptaron el reto.

A continuación, debatieron el concepto con sus colegas de los departamentos de investigación, tecnología de aplicaciones y producción. Juntos buscaron soluciones viables, tanto para su gran cliente como para LPT. Para aumentar la superficie de las esferas de polímero, hay que reducir su tamaño. «La duda era si las esferas seguirían siendo lo suficientemente estables como para permitir el paso del agua residual», explica Steinhilber. Sin embargo, la unidad de negocios ya tenía experiencia en el uso de intercambiadores de iones de perlas finas en la electrólisis de cloro y álcali. En ese caso, las pequeñas bolitas habían funcionado. Los equipos de los laboratorios de Bitterfeld y Leverkusen (Alemania) se pusieron manos a la obra y, al poco tiempo, respondieron: «Si las bolitas de polímero se reducen de 0,6 mm a un diámetro de 0,4 mm, pueden fijar incluso el doble de PFAS». Así, producen la mitad de residuos y son más respetuosas con el medioambiente. Se enviaron al cliente estos intercambiadores de iones selectivos de PFAS del laboratorio para que los probara. «Quedó muy satisfecho y encargó directamente tres lotes», cuenta Steinhilber. Había que suministrar esa cantidad lo antes posible, puesto que Chemours tenía en abril una auditoría con una autoridad medioambiental de los Países Bajos. Dado que las normativas sobre la eliminación de PFAS son cada vez más estrictas también en ese país, el cliente quería demostrar que estaba trabajando con éxito en nuevas soluciones para el problema de las PFAS.

La India, lista para empezar
El equipo de LPT se puso manos a la obra de inmediato: «Producimos las bolitas de polímero puro en Bitterfeld y luego las enviamos por avión a Jhagadia», explica Steinhilber. En el proceso participaron cinco equipos multidisciplinares que colaboraron con gran agilidad. El equipo indio ya estaba listo para empezar en cuanto llegaron los polímeros. Los trató químicamente, les añadió los grupos selectivos de PFAS y los volvió a enviar en avión. A principios de enero, llegaron los tres lotes. «Fue una proeza de nuestra logística», afirma Lisa Demes, Global Segment Head Specialized Water. La mayor parte se envió a Chemours, en los Países Bajos, y el resto se envió como muestra a otros clientes interesados. «Recibimos respuestas muy prometedoras». Pero lo más importante era comprobar si el lote grande funcionaba tan bien como la muestra de laboratorio. Chemours lo confirmó e incluso indicó que ahora podían depurar más del doble de aguas residuales. El cliente quedó extremadamente satisfecho y declaró por iniciativa propia que las bolas de LPT eran superiores a las de la competencia. Sin duda, contribuyó a esta respuesta positiva el hecho de que el equipo de LPT satisficiera los deseos de Chemours en muchos aspectos. En un lapso de diez meses, todo salió a la perfección, desde la primera idea de los intercambiadores de iones hasta la entrega de los lotes, que se suministraron al cliente a tiempo, antes de su auditoría.

El tema de las PFAS sigue siendo actualmente muy importante en Europa. «Aquí detectamos un gran potencial para nuestros intercambiadores de iones selectivos de PFAS», afirma Demes. Este gran cliente se preocupa por la seguridad de los suministros. Por ello, la unidad de negocios prefiere trasladar toda la producción a Bitterfeld. «Eso facilitaría mucho la logística», afirma Demes.

Gran aumento de las ventas
Este nuevo producto, Lewapole® TP 108, ganó el primer premio en el Innovation Award. Se ajusta perfectamente a la idea de este galardón: un producto ya existente se ha mejorado en muy poco tiempo siguiendo los deseos del cliente y, en consecuencia, ahora alcanza un margen varias veces superior al margen medio de LANXESS. Chemours y LPT han colaborado estrechamente para lograrlo. El nuevo producto ha permitido aumentar considerablemente el volumen de negocio y ya hay otros clientes que han expresado su interés. Hay que reconocerlo: mejor, imposible.