Sudando la gota gorda

Los desagradables virus que causan la gripe y los resfriados entran en nuestro cuerpo a través de la nariz. Si consiguen atacarnos por sorpresa, estaremos condenados a guardar cama. No obstante, si preparamos nuestras defensas a tiempo, tenemos la oportunidad de cortar el ataque de raíz. Las visitas regulares a la sauna sirven para fortalecer las defensas, puesto que el calor de la sauna aumenta la temperatura corporal y genera una especie de «fiebre artificial». Esto estimula el sistema inmunitario para que produzca más glóbulos blancos que, a su vez, desempeñan un papel fundamental en la defensa contra las infecciones y las enfermedades. Los estudios demuestran que las personas que frecuentan la sauna sufren menos a menudo resfriados y otras infecciones. Además, así se ejercitan los vasos sanguíneos, que se dilatan con el calor y deben volver a contraerse cuando se enfrían. Estos procesos fortalecen el sistema cardiovascular, reducen parcialmente la presión arterial alta y provocan la liberación de hormonas de la felicidad. Así, la sudoración mejora el estado de ánimo, favorece el sueño y, según algunos estudios, previene la demencia.

Para que esa experiencia sea lo más placentera posible, se utilizan infusiones con aceites esenciales de diversas fragancias. Por ejemplo, se dice que el aroma de abedul tiene propiedades antiinflamatorias y analgésicas, que la menta es refrescante y estimulante y que la naranja favorece la circulación y estimula la sudoración.

En el caso de los aromas de sauna, es fundamental el origen, la calidad y la pureza de los aceites. Al fin y al cabo, los vapores que se generan al verter el agua sobre las hierbas se distribuyen por todo el cuerpo y penetran hasta lo más profundo a través de la respiración.

La unidad de negocios Flavors & Fragrances produce fragancias idénticas a las naturales con un nivel especialmente alto de calidad y pureza. Las marcas Kalama®, Purolan®, Kalagard® y Purox® incluyen numerosas notas que se emplean en las fragancias para sauna.

To make the experience itself as pleasant as possible, pouring water infused with different scented essential oils over the heated rocks can help. For example, the scent of birch is said to have an anti-inflammatory and pain-relieving effect, mint is refreshing and stimulating, and orange promotes blood circulation and causes you to sweat even more.

The origin, quality, and purity of the oils is important, particularly when it comes to sauna fragrances. After all, they are distributed over the entire body by the steam that rises when the infused water is poured over the rocks, and they penetrate deeply into the body when breathed in.

The Flavors & Fragrances BU produces natural fragrances of particularly high quality and purity. Sold under the brand names Kalama®, Purolan®, Kalagard®, and Purox®, numerous scents produced by the business unit are used in essential oils for saunas.