Entre
amigos, muchas veces se suele escuchar: «¡Bravo, lo has hecho genial!»,
y todos sabemos lo motivante que resulta. ¿Por qué no hacerlo también
en el trabajo? Las colegas de RR. HH. Laura Schult y Miriam Rauen
explican lo que puede ir mal y dan consejos sobre cómo establecer una
cultura de feedback positiva. En este sentido, el Performance Dialog
sería solo uno de los componentes y en ningún caso la única charla de
feedback al año.
Nadie
es una isla, aunque puede que todos queramos serlo de vez en cuando. No
en vano, interactuar, reaccionar y comunicarse permanentemente también
resulta fatigoso. Sin embargo, por otro lado, sin los demás no hay
desarrollo ni conocimiento de los propios puntos ciegos o del efecto que
tiene nuestro propio comportamiento. Al final, por ejemplo, la
presentación de la ilustración salió fatal. Todo parecía perfecto sobre
el papel: un tema atractivo, mucha información nueva y un público
interesado. Sin embargo, a los diez minutos se percibía cómo el público
dejaba de prestar atención. «Tú eres la experta, nosotros no. No siempre
era fácil seguirte», le dijo después un colega. La presentación estaba
atiborrada de información y saltaba demasiado a menudo de una cosa a
otra. Una indicación importante para adaptar mejor la ponencia al
público.
«Todos necesitamos feedback. Solo así experimentamos el
aprecio que se nos tiene y aprendemos la forma de mejorar», explica
Laura Schult, Head of Performance & Talent Management, GF HR. El
feedback nos alimenta y nos hace crecer. Cuando algo ha ido bien, un
feedback positivo nos motiva, y también nos ayuda a detectar algún
pequeño punto débil. «Es importante que el feedback se produzca en un
entorno de confianza. Debemos estar seguros de que la persona que nos lo
transmite tenga buenas intenciones», afirma Miriam Rauen, Senior
Expert, GF HR.
Laura Schult ha recopilado junto con su colega
Miriam Rauen reflexiones y consejos prácticos sobre la forma de
conseguir una buena charla de feedback. El primer elemento es la persona
que transmite el feedback.
Recopilación de hechos y descripción objetiva
¿Qué
quiero transmitir como feedback sobre la situación vivida? El modelo
WW(W)W se denomina así por el acrónimo alemán de Wahrnehmung, Wirkung,
(Wechsel) und Wunsch («percepción, efecto, cambio y deseo»). Ayuda a
analizar claramente lo que se ha observado en una situación concreta.
Entonces, en la charla de feedback, resulta más sencillo describir esa
situación de la forma más concreta y objetiva posible.
Percepción: ¿cuáles son los hechos? ¿Qué comportamiento he observado?
Efecto: ¿qué he sentido y pensado en el momento? ¿Qué ha despertado en mí este comportamiento? ¿Qué mensaje he recibido?
(Cambio):
ahora, muchas veces resulta razonable un cambio de perspectiva. ¿Cómo
ha percibido la situación la persona que recibe el feedback? ¿Cómo se ha
sentido?
Deseo: ¿qué deseo para el futuro? ¿Qué
opciones, trucos o consejos quiero compartir en mi feedback? ¿Qué
queremos acordar? Sobre todo, teniendo en cuenta la perspectiva de la
persona que recibe el feedback.
Al llegar a la charla...
Aceptar el feedback abiertamente