En Krefeld-Uerdingen (Alemania), el negocio está marcado desde hace unos 100 años por los óxidos de hierro. Para que eso siga siendo así, el Departamento de Innovación de la unidad de negocios Inorganic Pigments se está preparando para campos de negocio totalmente nuevos. En el primer IPG Innovation Day, el equipo ofreció una perspectiva de su trabajo.
Hay muchos casos en los que el coraje y la voluntad de un solo individuo han servido para crear algo nuevo que asegura la existencia económica de muchas personas, a veces durante generaciones. Un ejemplo de ello es el empresario Julius Laux. Él inventó, por ejemplo, el método para elaborar óxido de hierro pigmentado con el que la unidad de negocios Inorganic Pigments sigue ganando dinero hoy en día. Laux también apostó por un nuevo método químico para producir óxidos de cromo, pero las cosas no terminaban de salir bien. Esto es algo normal, ya que no todas las ideas triunfan de inmediato, sino que muchas veces se necesita tiempo y paciencia. Sin embargo, un lunes por la tarde, la paciencia de Laux estaba realmente al límite, y se dice que exclamó: «¡Vamos a probarlo una última vez y, si tampoco funciona, lo dejamos!». Pero sí funcionó, e IPG se sigue beneficiando del espíritu inventor de Laux hoy en día, 98 años después.
Innovaciones orientadas al cliente
Sin embargo, la unidad de negocios no se dio por satisfecha con lo conseguido. «Laux puso la primera piedra, pero no nos quedamos parados, sino que hemos inventado una y otra vez nuevos productos adaptados a los deseos de los clientes y hemos modificado el proceso para ello», relató Wolfgang Oehlert, Director Global Technical Operations, BU IPG, en su discurso inaugural del primer IPG Innovation Day a principios de septiembre en Krefeld-Uerdingen. Así, de los laboratorios de la Baja Renania han salido continuamente innovaciones como Colortherm®, los pigmentos amarillos termoestables especiales para aplicaciones plásticas, o los materiales adsorbentes Bayoxid E33®, que se emplean en el tratamiento del agua potable.
IPG sigue siendo a día de hoy el mayor productor mundial de pigmentos de óxido de hierro.
Óxidos de hierro con calidad para baterías
En los laboratorios y las oficinas de IPG se sigue respirando actualmente el espíritu inventor y el coraje del fundador. Murat Gür-soy, Head of Innovation, BU IPG, mantiene un contacto permanente con universidades y escuelas técnicas superiores, ha establecido cooperaciones y financia trabajos de máster. Naturalmente, siempre con un mismo planteamiento: ¿qué otras aplicaciones razonables y rentables tienen nuestros óxidos de hierro? ¿Qué campo de negocio se puede abrir para IPG en el futuro? Junto con su equipo, tiene en el punto de mira un mercado en crecimiento como es el de la movilidad eléctrica. «Gracias a nuestras décadas de experiencia con los óxidos de hierro, estamos por delante de nuestros competidores en cuanto a conocimientos técnicos». Añade que las primeras reuniones con clientes potenciales han sido positivas. «Ofrecemos nuestros óxidos de hierro a modo de "Bayoxid Battery Grades". Deben cumplir determinados requisitos, como, por ejemplo, distribuciones del tamaño de las partículas y grados de pureza definidos, y los adaptamos a las necesidades concretas de los clientes. También se han probado ya en ensayos de campo».
Hasta la fecha, todo el mercado de los materiales para cátodos de LFP y el del fosfato de hierro utilizado para la síntesis de LFP para el creciente campo de la electromovilidad está en manos asiáticas, sobre todo chinas. Ahora, IPG va a oponer cierta resistencia ante esta situación. Ya ha obtenido el prestigioso ICIS Innovation Award 2024 por el desarrollo de sus óxidos de hierro de alta calidad. El premio se encuadra en la categoría Best Product Innovation from a Large Company y es un reconocimiento a la gran aportación de la BU al establecimiento de cadenas de creación de valor para LFP en las áreas occidentales.
Fosfato de hierro ecológico
Además de óxidos de hierro, para los materiales activos de los cátodos LFP también se pueden usar óxidos de fosfato como materia prima. «Podríamos producir fosfato de hierro sin necesidad de grandes inversiones en nuestras plantas ya existentes en Krefeld-Uerdingen», explica Gürsoy. A diferencia de China, el principal productor hasta la fecha, su equipo apuesta por un método ecológico y obtiene el fosfato de hierro directamente del hierro y el ácido fosfórico, con lo que no se generan residuos nocivos para el medio ambiente. Los fabricantes chinos trabajan con sulfato de hierro y producen así aguas residuales con un alto contenido de sal. Esto genera problemas medioambientales. Si la UE decide prohibir la importación de los fosfatos de hierro fabricados de esta manera, IPG estaría lista con su alternativa ecológica. «Los fabricantes chinos no pueden adaptar nuestro proceso sin más. Los conocimientos técnicos que hemos atesorado durante tantos años nos permiten eliminar los gases de escape de forma segura y respetuosa con el medio ambiente», añade Gürsoy. Otro argumento en favor de que los fabricantes occidentales de células y baterías establezcan una línea de producción propia.
No obstante, el propio Gürsoy es científico y subraya: «Aún falta mucho para el final de la evolución de la batería. Las tecnologías de batería y los materiales de cátodo utilizados han evolucionado vertiginosamente. Hay que seguir siempre el ritmo de los tiempos». En cualquier caso, en el IPG Innovation Day ya se ha visto un rayo de esperanza: la batería salida de la impresora 3D brilló a la perfección en el brazo de Gürsoy. En su interior, pilas de botón con óxidos de hierro de IPG.
Buzones de información
Baterías de litio-ferrofosfato vs. baterías de iones de litio
Las baterías de coche con cátodos LFP avanzan viento en popa en todo el mundo. Esto se debe principalmente a la ventaja del material del cátodo en cuanto a coste. Solo eso representa más del 60 % de los costes de la célula. Por su parte, la obtención de NMC (níquel, manganeso, cobalto) o NCA (níquel, cobalto, aluminio) para las baterías de iones de litio resulta cara y, en parte, se debe clasificar como crítica desde el punto de vista geopolítico. Las tecnologías basadas en fosfatos de hierro ofrecen claras ventajas en este sentido. Además, las baterías LFP no se inflaman tan rápido y son más seguras, tienen una vida útil más larga y alcanzan un número muy alto de ciclos de carga.
Las innovaciones como impulso del crecimiento
El Stream Innovation Excellence fomenta actividades de innovación en LANXESS e insta a todas las BU a que visibilicen sus propias actividades de cara a los empleados. «IPG ha sido modélica en este sentido», afirma Christian Sturm, director de la GF Corporate Development, que también participó en el IPG Innovation Day en Krefeld-Uerdingen y es responsable del Innovation Stream. Con eso, no solo se refería a la jornada en sí, sino también a los éxitos ya cosechados por la BU en materia de innovación. «Vemos en IPG magníficas oportunidades para un crecimiento orgánico a través de las innovaciones y centramos en ello nuestro foco de atención». Añade que el grupo está orientado hacia un crecimiento orgánico en los próximos años. «En este contexto, las innovaciones son los impulsos del crecimiento».